Mostrando entradas con la etiqueta Sabina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sabina. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de julio de 2007

Los que me dicen ey Sabina...

Son las 2 de la mañana acabo de volver de un concierto... EL CONCIERTO. Serrat y sabina, "dos pájaros de un tiro" dos horas y media de buena música y buenas letras...

Alli, gente que seguramente recordaría alguno de sus amores con aquello de... "y las 2 y las 3, y desnudos al anochecer nos encontró la luna..." mientras yo, de las jóvenes del lugar, todavía espero un beso o un amor con Joaquin Sabina de fondo.

He disfrutado tanto como aquellos que maduraron con sus canciones (aunque sin saberme las letras de serrat, a excepción de Mediterráneo y la de caminante... que por cierto cuando los dos recitaron cierta maravilla de machado...


Caminante son tus huellas

El camino nada más;
caminante no hay camino
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino
sino estelas sobre el mar.

mi vello de punta mis ojos brillaban, y esas voces profundas y expresivas, sacaron lo más profundo de todo aquel que presenció aquello)


Sabina, poeta inconfundible, en escena con chaqué (a su modo) con chapas en la solapa, de negro, con jersey de cuello vuelto (en julio) y su bombín ( ;) ) inconfundible, genial. y yo que me planteo si quizá debería haber nacido 10-20 años antes... disfrutaba de esa música y admiraba esa voz rasgada y para mi perfecta, así como esa mirada y esa expresión, esos ojos oscuros que miran al horizonte mientras canta, inconfundible foto, inconfundible sabina...


Alguien a parte de yo encuentra en sabina un hombre con estilo? será la reencarnación o algo asi pero si tuviese 20 años mas o el 20 menos (no, eso mejor no, que antes estaba mas feo) encontraría en él alguien atractivo (quizá no fisicamente) aunque quizá sea sólo alguno de mis gustos... barba/perilla, la independencia, el estilo propio (no en el vestir) y los chicos mayores que yo (no tanto al poder ser, muchas gracias...) aunque quizá sea sólo su música.


El caso es que una vez más, como cada vez que voy al teatro, he salido ilusionada como una niña (aunque quizas sea que todavía lo soy), y me voy a la cama con una sonrisa en la cara, pero no pintada, si no una sonrisa de verdad.